Titi recibió un merecido homenaje en los prolegómenos del encuentro de Copa del Rey entre el Langreo y Logroñés. Un duelo en el que se midieron los que fueron su primer equipo senior, los langreanos, y el último en el que jugó, los riojanos. Un acto al que el gijonés califica como el «día más emotivo de mi carrera deportiva».

Titi se ha visto obligado a abandonar el fútbol a causa de una dolencia en una rodilla. Los servicios médicos de la Federación Asturiana le recomendaron que se replantee su futuro al margen del fútbol y el gijonés quiso ser «honesto con todo el mundo» y decidió no seguir practicando este deporte.

Nada más conocerse esta despedida «el presidente del Langreo se puso en contacto conmigo para hacer el saque de honor y la verdad es que me pareció especial porque me impactó mucho ver que he llegado a la gente y me la verdad es que me siento orgulloso de la parte humana de mi carrera deportiva», dice Titi.

El jugador realizó el saque de honor junto a Valeria, su hija de dos años y medio, en un Ganzábal que se volcó con el gijonés en un duelo en el que se midieron su primer equipo senior y el último en el que jugó, pues pese a que se comprometió con el Caudal en junio no ha llegado a jugar de blanquinegro. Titi confiesa que «parece que los astros se han unido para darse la circunstancia que jugaran dos equipos a los que siempre llevaré en el corazón y sólo espero que este curso puedan cumplir sus objetivos».